30 personas en una casa de Manacor: camas en los pasillos y sin retrete
Hasta 30 personas hacinadas en Manacor, pagando 100-200 € por una cama. Multas de hasta 90.000 €. Así puedes denunciar.
En Manacor, la Policía Nacional y la inspección de vivienda del Govern han encontrado una casa en la que vivían hasta 30 personas, con camas en los pasillos y sin ni siquiera un retrete. Es una situación que cuesta imaginar en pleno 2024.
La inspección conjunta, realizada la semana pasada, identificó a nueve personas que declararon que los convivientes podían llegar a ser treinta. Los agentes y los técnicos contaron 24 camas, algunas metidas en los pasillos, y dos habitaciones cerradas con candado. Lo básico, como un baño, no existía en el inmueble.
Según el relato de quienes vivían allí, cada uno pagaba entre 100 y 200 euros al mes por una simple cama. Todavía falta comprobar esas cifras, pero si se confirman, estaríamos ante un negocio que se lucra con la necesidad de gente que no tiene otra opción.
Esto afecta a mucha más gente de la que parece. Cuando una vivienda se llena así, sube el riesgo de incendios, de enfermedades y de problemas de convivencia para los vecinos de toda la vida. Y para quien paga esas camas, significa vivir sin intimidad, sin higiene y sin ninguna garantía.
La ley es clara: la sobreocupación de viviendas es una infracción muy grave, con multas de entre 30.001 y 90.000 euros. El Govern ya ha abierto diligencias para iniciar un expediente sancionador, pero el reto será que la sanción llegue de verdad a quien organiza este tipo de alquileres.
Si conoces alguna situación parecida, la Dirección General de Vivienda y Arquitectura tiene un canal de denuncias en el portal web de la CAIB. Denunciar puede ser decisivo para que estas casas no sigan funcionando en la sombra, y para proteger a personas que quizá no se atreven a hablar.
Lo que pase ahora dependerá de la investigación y del expediente. Los afectados, por su parte, pueden acudir a los servicios sociales de su municipio y a la policía si se sienten amenazados o si les retienen documentos o dinero. Hablar es el primer paso para salir de una situación así.