El Govern dice que no se ha olvidado del tren de Llevant: 3 años después, sigue sin fecha
El tren de Llevant sigue sin fecha tras tres años: el Govern promete un estudio de 5 M€ mientras el Estado no convoca el convenio ferroviario.
Tres años de legislatura y el tren de Llevant sigue sin fecha. Esa es la cuenta que ha puesto sobre la mesa el PSIB en el Parlament, y el Govern ha respondido que nunca lo ha olvidado.
El choque se produjo este martes en el pleno del Parlament. El diputado socialista Ares Fernández preguntó al conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo, por qué el proyecto lleva tanto tiempo parado pese a que el anterior Pacte dejó varios pasos administrativos ya preparados. Su acusación fue directa: el tren está "en un cajón".
Mateo rechazó la acusación. Según el conseller, el Ejecutivo mantiene su compromiso con todos los proyectos del plan sectorial de movilidad, aunque reconoce que hay prioridades. Es la misma línea que defendió la presidenta Marga Prohens en el Debate de Política General de la semana pasada.
¿Qué se ofrece a cambio? Un estudio de movilidad dotado con cinco millones de euros, procedentes de los fondos del impuesto de turismo sostenible (ITS). El Govern promete que su redacción se contratará en los próximos meses. Es decir, todavía no hay obra ni trazado definitivo: lo que hay es un estudio que hará falta antes de cualquier decisión.
Además, Mateo se quejó de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, aún no le haya convocado para negociar el nuevo convenio ferroviario. Ese convenio es clave: sin él, los proyectos baleares no pueden optar a financiación estatal. Dicho de otro modo, el dinero que podría acelerar el tren depende de una negociación que todavía no ha empezado.
Para quien vive o trabaja en el este de Mallorca, esto no es un debate abstracto. Un tren de cercanías significa menos atascos en la carretera, menos coche para ir al trabajo y más opciones para moverse sin depender del vehículo propio. Cada año de retraso es un año más de la misma congestión que ya sufren muchos vecinos.
Lo que viene ahora depende de tres cosas: que el estudio de cinco millones se licite de verdad y no se quede en el papel, que el Ministerio de Transportes se siente a negociar el convenio y que el Govern explique con fechas concretas cuándo llegará cada fase. Los ciudadanos pueden seguir los próximos plenos del Parlament, pedir a sus representantes calendarios cerrados y estar atentos a la licitación del estudio, que es el primer dato que dirá si la promesa va en serio.