Comprar casa en Baleares exige el 49% del sueldo: 20 puntos más que la media
Comprar vivienda en Baleares exige el 49% del sueldo, 20 puntos sobre la media. Palma llega al 50%. Así te afecta y qué puedes hacer.
Un balear que quiera comprar una vivienda tiene que destinar casi la mitad de su sueldo a ello: el 49%. Así de duro es el panorama en las islas, donde el esfuerzo supera en unos 20 puntos la media nacional.
Según un informe de la plataforma inmobiliaria idealista, Baleares es la provincia española donde más cuesta comprar una casa en proporción a lo que se cobra. Y dentro del archipiélago, Palma se lleva la peor parte: el esfuerzo llega al 50%. Para ponerlo en contexto, en Madrid la cifra baja al 38%, en Málaga al 36% y en Barcelona al 33%.
¿Qué significa esto en la práctica? Que si cobras 1.800 euros al mes, la mitad se va en la hipoteca o en el precio de la casa que quieres comprar. Dicho de otra forma: vivir de tu trabajo en Mallorca, Menorca, Ibiza o Formentera te deja muy poco margen para ahorrar, para los gastos del día a día o para cualquier imprevisto.
El alquiler tampoco da respiro. Las islas se sitúan en el 46% del salario, por encima de la media nacional del 39%. Solo Málaga supera a Baleares en este apartado. Y en Palma, alquilar una vivienda cuesta el 44% del sueldo, lo que obliga a muchas familias a compartir piso, irse a vivir lejos o directamente marcharse de la isla.
¿Por qué pasa esto? El propio estudio lo explica con claridad: hay poca oferta de vivienda y los precios siguen subiendo. Cuando hay más demanda que casas disponibles, quien paga más se queda con el piso, y quien cobra un sueldo normal se queda fuera.
Qué hacer si estás en esta situación: compara precios en distintas zonas de la isla, revisa las ayudas públicas al alquiler y a la compra para jóvenes y familias, y consulta con asesores hipotecarios antes de firmar nada. Y si crees que la situación es insostenible, reclama a tus representantes políticos más vivienda protegida y medidas reales de control de precios.
Lo que viene ahora dependerá de si las administraciones consiguen aumentar la oferta de vivienda asequible. Mientras tanto, los datos están ahí: en Baleares, trabajar ya no garantiza poder tener un techo propio.