Un ejército en Pollença: ¿qué pasa con la base aérea y tu día a día?
La base aérea de Pollença acoge por primera vez un mando militar de combate del Ejército del Aire. Qué implica para vecinos y el espacio aéreo de Mallorca.
El Ejército del Aire y del Espacio ha metido por primera vez personal de su mando de combate en la base aérea de Pollença, en Mallorca. Y lo ha hecho sin avisar mucho.
Entre el 15 y el 29 de octubre, un grupo de militares ha planificado misiones aéreas dentro del ejercicio 'Sirio-Dragón-Tormenta 2026'. Es la primera vez que una parte de ese mando, el llamado JFAC, se instala en la isla. Para hacerlo, han tirado de la base, de la escuela de Matacán, del escuadrón de apoyo al despliegue y del centro de informática del ejército.
Lo llamativo es el sitio. Parte del trabajo se hizo en la plataforma de aparcamiento de los hidroaviones, un lugar nada preparado para esto. Según el propio ejército, todo funcionó con normalidad. Es decir, demuestran que pueden montar una estructura de mando casi en cualquier sitio, en pocos días.
Y el aeródromo de Pollença acaba de pasar a ser oficialmente base aérea. Es decir, el cambio no es solo de nombre: la infraestructura militar en la isla gana peso.
¿Qué significa esto para ti? Que una instalación que muchos veían como un aeródromo tranquilo ahora tiene un papel militar más serio. Vecinos de la zona, pilotos, gente que trabaja en turismo o en la costa norte deberían saber que el uso del espacio aéreo y de la propia base puede cambiar en los próximos meses, sobre todo si se repiten este tipo de ejercicios.
El ejército dice que el objetivo es entrenar y comprobar que sus unidades pueden desplegarse rápido, algo que España se ha comprometido a cumplir con organismos internacionales. Es un argumento razonable, pero también conviene preguntar qué implica para el territorio, el ruido, las restricciones aéreas y la información que se da a la población.
Lo que puede pasar ahora es que el ejercicio se repita o que la base gane más protagonismo. Quienes vivan cerca o dependan del tráfico aéreo de la zona deberían estar atentos a los avisos oficiales y pedir información clara a las autoridades locales y al propio ejército si notan cambios en su entorno.