Solo el 1,25% de Baleares es migrante y usan menos la sanidad que los españoles
Una mentira que se repite en el Parlamento: los migrantes en Baleares no suponen un gasto excesivo en sanidad y representan solo una pequeña parte de la población, menos del 2%. Sin embargo, algunos políticos insisten en culparlos de los problemas del sistema sanitario, sin datos que lo avalen.
Para los ciudadanos, esto significa que cargar la culpa a los migrantes no solo es injusto, sino que además no ayuda a solucionar los verdaderos problemas de la sanidad pública. La realidad muestra que la mayor parte de los recursos se van en otras áreas y que, en general, los inmigrantes usan menos los servicios sanitarios que los nacidos aquí.
Es preocupante cómo algunos políticos utilizan falsedades para justificar medidas que pueden dejar a personas en situaciones de vulnerabilidad, sin acceso a atención básica en momentos críticos. Esto puede traducirse en vidas en riesgo, como personas que no puedan atenderse ante una emergencia o que pierdan la oportunidad de un parto seguro.
Los afectados, tanto inmigrantes como ciudadanos, debemos exigir transparencia y datos claros. La sanidad es un derecho de todos y no debe usarse como arma política. La buena gestión y la igualdad en el acceso son la verdadera solución para un sistema que todos compartimos.
¿Qué podemos hacer ahora? Informarnos bien, exigir a los políticos que no manipulen datos y mantener viva la lucha por una sanidad pública justa y accesible para todos, sin prejuicios ni mentiras.