PALMA, 12 de octubre. La profesora Margalida Capellà, experta en Derecho Internacional y directora del Observatorio de Migraciones en el Mediterráneo de la Universitat de les Illes Balears (UIB), ha emitido un claro pronóstico sobre la situación migratoria en el archipiélago: el refuerzo de Frontex no será la solución para detener la llegada de pateras.
En una entrevista concedida a Europa Press, Capellà compartió sus perspectivas justo antes de que la presidenta del Govern, Marga Prohens, emprenda un viaje a Bruselas este martes para dialogar con el comisario Brunner sobre el asunto migratorio.
Dentro de las preocupaciones que Prohens planteará, se encuentra el despliegue de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas en las Baleares, una propuesta que el gobierno regional ha estado haciendo desde hace casi un año como una posible solución a la crisis de migración en la zona.
No obstante, Capellà aclara que la presencia de Frontex no tendrá un impacto real en la reducción de la migración irregular, dado que la mayoría de los migrantes llegan a España a través de aeropuertos y no en embarcaciones.
La profesora argumenta que, para realmente controlar el flujo de pateras, es esencial agilizar la obtención de visados laborales tanto en Baleares como a nivel nacional, algo que, según ella, está actualmente “bloqueado” para los solicitantes que provienen de África.
Capellà señala que ha presenciado en el puerto de Palma a personas subsaharianas que, antes de decidir navegar hacia el archipiélago, intentan obtener un visado sin éxito.
LA FUNCIÓN DE FRONTEX
En caso de que Frontex se instale en Baleares, como ocurre en otras partes de España y del Mediterráneo, Capellà subraya que su función se limitaría a colaborar con las fuerzas de seguridad españolas.
“Si el propósito es mejorar las operaciones de rescate en el mar, podría considerarlo lógico, pero Frontex no es una agencia de salvamento”, remarcó, explicando que, aunque la agencia podría contribuir con recursos para la vigilancia aérea del mar, su capacidad para evitar la migración es limitada.
Capellà concluye que es poco probable que la reunión con el comisario europeo derive en los cambios que se esperan, indicando que Frontex por sí mismo no detiene la migración.
RIESGOS A LOS DERECHOS HUMANOS
Organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional y Sea Watch han advertido sobre las violaciones a los derechos humanos que pueden estar asociadas a las prácticas de Frontex.
Desde que Hans Leijtens asumió el cargo de director ejecutivo en enero de 2023, tras la renuncia de su predecesor, ha habido críticas acerca de las prácticas de la agencia, especialmente en relación con las devoluciones en caliente en el Mediterráneo.
Capellà expresa preocupación de que puedan suceder situaciones en las que individuos inocentes sean acusados de tráfico de personas cuando en realidad no son los capitanes de las embarcaciones.
Este fenómeno ha sido objeto de estudio por parte del abogado especializado en extranjería, Daniel Arencibia, quien ha analizado más de 1.200 sentencias entre 2016 y 2025, señalando que la información obtenida en los interrogatorios por parte de Frontex se utiliza en juicios contra supuestos traficantes.
Arencibia denuncia que Frontex interroga a los migrantes sin asesoría legal, lo que puede llevar a criminalizar a los viajeros y desviar la atención de los verdaderos culpables.
Capellà asegura que un enfoque centrado en derechos humanos debería priorizar el rescate y la asistencia a las personas en peligro en el mar, permitiendo que los solicitantes de asilo puedan acceder a protección y apoyo humanitario tras su llegada.
CASI UN AÑO DE RECLAMOS
Prohens ya mencionó la posibilidad de contar con la colaboración de Frontex en Baleares en la Conferencia de Presidentes que tuvo lugar en diciembre en Santander, donde pidió que el Gobierno no dejara a la comunidad autónoma sola en este asunto.
Prácticamente un año después, la reunión con el comisario Brunner se ha vuelto crucial, ya que su solicitud ha encontrado eco en el debate político, aunque sin respuestas claras.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, fue uno de los primeros en apoyar esta idea, enviando cartas a los ministros para solicitar que se intercediera ante la Comisión Europea para hacer realidad la presencia de Frontex.
A pesar de que no precisó los roles que debería asumir Frontex, dejó claro su deseo de encontrar maneras de frenar la llegada de migrantes.
Prohens, en agosto, confirmó que Baleares se había transformado en un punto crítico de la migración en Europa, exigiendo nuevamente la intervención de Frontex, lo cual generó un debate ígneo sobre su efecto real.
LAS OPINIONES DISTINTAS
La propuesta del Govern se enfrenta a críticas e incredulidad desde la izquierda. Por ejemplo, el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, instó a no asociar la llegada de Frontex con la idea de “blindar las fronteras”.
Desde MÉS per Mallorca, han cuestionado la eficacia de Frontex, argumentando que la agencia no ha logrado que el Mediterráneo deje de ser un cementerio y sugiriendo el desarrollo de canales legales que permitan una migración segura.
El PSIB también criticó a Prohens por priorizar reuniones con el comisario europeo mientras ignoraba conferencias que buscaban soluciones conjuntas, cuestionando el uso político de una crisis humanitaria.
En cuanto a Vox, aunque su discurso en torno a la migración es habitual, el tema de Frontex ha sido menos frecuente. La portavoz en el Parlament, Manuela Cañadas, había solicitado en abril “deportaciones masivas” y mayores esfuerzos por parte de la agencia para proteger las fronteras españolas.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.