Los primeros años en peligro: cambios en atención temprana amenazan a bebés y familias
¿Sabías que los cambios en los horarios de los equipos de atención temprana (EAT) pueden poner en jaque la ayuda que reciben los niños más pequeños?
Las formaciones políticas de MÉS están pidiendo que el Govern mantenga el modelo actual, que fue acordado en 2021. Quieren que se preserve el tiempo dedicado a coordinar y supervisar a los profesionales que trabajan con bebés de cero a tres años, ya que consideran que los nuevos horarios reducirán la atención a las familias y afectarán la calidad del acompañamiento.
¿Qué significa esto para las familias? Menos atención significa menos apoyo en la crianza, en la detección temprana de problemas y en la prevención. Los niños más vulnerables podrían quedarse sin la ayuda que necesitan en sus primeros años, que son clave para su desarrollo.
Si el cambio se aprueba, los profesionales advierten que se debilitará un modelo que es fundamental para una infancia saludable y para una comunidad más inclusiva. La falta de recursos y la reducción en el tiempo de atención pueden hacer que muchas familias sientan que no reciben la ayuda suficiente para criar a sus hijos con tranquilidad.
Para los ciudadanos, esto puede traducirse en menos apoyo en momentos cruciales, mayores dificultades para el acceso a servicios y una posible pérdida de calidad en la atención de los más pequeños. La pregunta es: ¿qué podemos hacer para defender nuestro derecho a una infancia protegida y bien atendida?
Ahora, lo que debería pasar es que los responsables escuchen a los profesionales y a las familias, y mantengan el modelo actual. Los afectados, sobre todo padres y madres, deben exigir transparencia y participación en las decisiones que afectan a la atención de sus hijos. La comunidad puede movilizarse para que el cambio no afecte la calidad de los cuidados en la primera infancia.