Baleares crea un sistema único para proteger a los menores víctimas de abusos
¿Qué pasaría si tu hijo o hija fuera víctima de abuso y en lugar de recibir atención rápida y coordinada, tuviera que repetir su historia varias veces a diferentes profesionales? Esa es una de las principales preocupaciones que busca solucionar el nuevo modelo Barnahus que Baleares está implementando.
La Conselleria de Bienestar Social ha realizado un análisis para detectar los riesgos y posibles fallos en el proceso de atención a menores. El objetivo es evitar que las víctimas tengan que revivir su trauma una y otra vez, y que puedan recibir toda la ayuda en un solo lugar, de forma más efectiva y con menos sufrimiento añadido.
Para los ciudadanos, esto significa que en el futuro habrá un espacio donde diferentes profesionales —desde médicos y psicólogos hasta policías y jueces— trabajarán en conjunto para proteger a los niños y niñas, reduciendo los errores y el estrés que sufre la víctima.
Pero el análisis también revela que aún hay mucho por mejorar. La coordinación entre las diferentes islas y los distintos servicios no siempre funciona como debería, y existe el riesgo de que algunos casos se traten de manera desigual o que la atención no sea la adecuada en todos los lugares.
Lo que pasa ahora es que se están perfilando los pasos para adaptar este modelo a la realidad balear, pero todavía falta mucho por hacer. Los afectados, padres y familiares, deben estar atentos y exigir que este sistema se implemente de manera efectiva, garantizando que la protección de los menores sea una prioridad real y no solo una promesa.