¿Por qué llevamos años sin viviendas públicas en Palma y qué nos afecta?
Palma tiene hoy 41 viviendas públicas sin entregar y sin un plan claro para nuevas promociones. Mientras tanto, miles de familias están a punto de quedarse sin alquiler y sin saber dónde vivir.
El problema no es solo un número, es la realidad de muchas personas que buscan una vivienda digna y asequible. El Ayuntamiento ha dejado en pausa proyectos que podrían aliviar esta situación. En lugar de avanzar, se ha centrado en regalar terrenos a promotores privados a precios bajos, dejando de lado a quienes más lo necesitan.
Esto significa que la gente que necesita una vivienda protegida tiene menos opciones y que la crisis de acceso a la vivienda se agudiza. La inacción del equipo de gobierno puede traducirse en más familias en la calle, más estrés y menos estabilidad para quienes luchan por un techo.
Para los ciudadanos, esto es una llamada de atención. La falta de viviendas públicas y la prioridad a intereses privados afectarán directamente a la calidad de vida de muchas familias, jóvenes y personas mayores que no encuentran dónde vivir.
¿Qué puede pasar ahora? Lo más importante es que los afectados exijan transparencia y acciones concretas. La próxima legislatura debe poner en marcha proyectos reales y priorizar a las personas, no a los intereses económicos. Solo así podremos evitar que la crisis de vivienda siga creciendo en Palma.