PALMA, 25 de noviembre.
Esta tarde, acerca de mil personas se unieron en Palma para conmemorar el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, participando en dos manifestaciones paralelas que reclamaron el cese de este flagelo. La convocatoria fue impulsada por el Moviment Feminista de Mallorca y la Coordinadora Transfeminista de Mallorca.
Las marchas comenzaron a las 18:30 horas, partiendo de la Plaza de España y la Plaza Porta Pintada, marcando el cuarto año consecutivo en que la ciudad celebra estos dos eventos distintivos en esta fecha emblemática.
Según cifras proporcionadas por la Policía Nacional, la manifestación organizada por el Moviment Feminista reunió aproximadamente a 400 asistentes, mientras que la Coordinadora logró congregar a alrededor de 700 personas. Los participantes alzaron sus voces con consignas como "No son muertas, son asesinadas" y "Fuera machismo de nuestras calles", en un acto que resonó con los lemas 'El machismo mata, la lucha feminista se sostiene' y 'Combate la violencia machista, milita feminista'. Al concluir las marchas, se llevaron a cabo lecturas de manifiestos, dejando claro el mensaje unánime de lucha y resistencia.
Desde el Moviment Feminista, se enfatizó la necesidad de continuar visibilizando la problemática de la violencia machista, señalando que "la violencia sigue presente en la vida de las mujeres". Manifestaron que cada año se debe salir a la calle hasta que se produzca un cambio real y significativo.
En su declaración, hicieron hincapié en que la violencia de género afecta a todas las mujeres, sin distinción de edad, origen o clase social. "Exigimos un cambio cultural, social y político con medidas audaces que transformen nuestras vidas", exigieron con firmeza.
Asimismo, denunciaron la situación actual del aborto, recordando que es inconcebible tener que luchar aún contra grupos organizados que buscan despojar de derechos fundamentales. "Aborto 100% público, gratuito, universal, seguro y accesible", fue su clara posición.
Su exigencia también abarcó la implementación de una educación sexual feminista que empodere a las mujeres a conocer su propio cuerpo y su placer, en lugar de centrarse en el deseo masculino. "¿Nos escucha, señora Prohens?", preguntaron a la presidenta del Govern, Marga Prohens, subrayando la relevancia de una educación integral y respetuosa.
Para el Moviment, es vital invertir en recursos y presupuestos dedicados a la prevención de la violencia, así como en una educación realmente feminista y en evaluaciones efectivas de las políticas públicas actuales. "Nunca se han garantizado los recursos necesarios, y además, se están desmantelando lo poco que teníamos", advirtieron, criticando abiertamente las acciones de Vox y el PP en este contexto.
En el manifiesto también se recordó a Aurora Picornell, al señalar que el ambiente hostil hacia las mujeres ha llevado a no respetar su legado. Se denunciaron actos de vandalismo que han afectado el busto de Picornell en tres ocasiones, lo que refleja una falta de respeto y reconocimiento a la lucha feminista histórica.
Las manifestantes concluyeron con un llamado contundente: "Ya no queremos minutos de silencio ni resignarnos ante la normalización social de la violencia masculina. Queremos vidas plenas y dignas para todas".
Entre los asistentes se encontraban miembros del PSIB y del PP, junto a la directora del Instituto Balear de la Mujer, Cati Salom.
Por su parte, la Coordinadora Transfeminista de Mallorca también presentó su manifiesto, subrayando que los derechos no son concedidos, sino que deben ser defendidos constantemente. Hicieron un llamado a reforzar la lucha feminista frente a un panorama político adverso que, según su percepción, está ganando fuerza.
Argumentaron que la violencia machista no es un hecho aislado, sino una manifestación directa de un sistema patriarcal y capitalista. Así, criticaron a las instituciones que intentan minimizar esta realidad, tratando de hacer creer que estos actos de violencia son incidentes esporádicos.
Además, advirtieron sobre el riesgo que representan los discursos alarmistas impulsados por el feminismo liberal, que pueden alinearse con posturas de la derecha y la extrema derecha, perpetuando así narrativas clasistas, machistas y racistas. La verdadera seguridad, según la Coordinadora, se basa en satisfacer las necesidades básicas como una vivienda digna, así como el acceso a servicios esenciales como agua y luz.
El manifiesto también lanzó una alerta sobre el aumento de las agresiones sexuales y la violencia vicaria, así como de nuevas formas de control digital, concluyendo que "mientras las violencias crecen, la ofensiva ultraconservadora avanza".
Los feministas de la Coordinadora cuestionaron la "represión institucional" vigente, argumentando que las fuerzas de seguridad no deben ser la respuesta a la violencia, sino la protección de los derechos ciudadanos. Asimismo, defendieron el aborto como un derecho básico que no debería estar limitado por objeciones de conciencia ni por falta de recursos en la sanidad pública.
Finalmente, instaron a continuar construyendo el feminismo día a día, defendiendo sus derechos y creando comunidad para enfrentar el odio y la precariedad. "Hoy, como siempre, reafirmamos que no nos callarán, no nos invisibilizarán ni nos dividirán", expresaron en un mensaje de unidad y resistencia.
Sara Barceló, portavoz de la Coordinadora, destacó que la existencia de dos manifestaciones significa más voces unidas en la calle. "Creemos que tanto el 25N como el 8M siguen siendo espacios en los que la gente se moviliza masivamente y eso es fundamental", concluyó.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.