El miedo crece: ¿Qué pasará con el profesor condenado por acoso en Son Pisà?
Las familias del CEIP Son Pisà en Palma están en alerta. Temen que Miquel Roldán, el docente condenado por acoso, siga en el centro hasta que acabe el curso. La baja que le cubre, inicialmente solo hasta finales de abril, se ha ido renovando y ya no saben qué pasará en unas semanas.
Este miedo no es solo por la situación legal. La presencia de Roldán en el centro genera inseguridad entre padres, madres y alumnos. Aunque algunos ya llevan a sus hijos a clase, muchos todavía no confían y se sienten desprotegidos. La preocupación crece, especialmente para los niños de sexto, que quieren avanzar en su aprendizaje y no perder el curso.
Lo que está en juego aquí es la tranquilidad de toda una comunidad. La incertidumbre puede afectar a la educación, la salud emocional de los niños y la confianza en las instituciones. La reforma de la ley de protección infantil todavía no está clara y las familias exigen respuestas urgentes para que no vuelva a repetirse una situación así.
Para los ciudadanos de Palma, esto significa que la seguridad y la confianza en los centros educativos están en entredicho. La sensación de que un condenado por acoso puede seguir en el aula afecta la paz social y plantea dudas sobre cómo se protegen a los niños en nuestro sistema escolar.
Lo que puede pasar ahora es que las familias sigan movilizándose y exigiendo cambios. La recogida de firmas en marcha busca acelerar la reforma legal para garantizar que casos como este no vuelvan a suceder. Los afectados y la comunidad deben seguir luchando por un sistema más seguro y transparente.