Educación impulsará el apoyo a docentes tras ataque homofóbico en Andratx.
El pasado martes, el conseller de Educación y Universidades de Baleares, Antoni Vera, hizo un llamado a la acción en respuesta a la reciente agresión homófoba sufrida por un docente del IES Baltasar Porcel en Andratx, subrayando la necesidad urgente de fortalecer el papel del profesorado en la comunidad educativa.
En sus declaraciones, Vera enfatizó que, aunque la creación de un estatuto docente es competencia del Gobierno central, desde la Conselleria se pueden y deben promover medidas que garanticen una mejor protección y reconocimiento para quienes se dedican a la enseñanza. "Es innegable que llevamos años esperando este refuerzo; ya es hora de tomar decisiones que verdaderamente impacten", afirmó el conseller.
Además, el conseller informó que se han movilizado recursos legales y educativos, así como la colaboración de los directores de los centros involucrados, para ofrecer acompañamiento al docente afectado y crear estrategias que eviten que se repitan situaciones similares.
Vera puso de manifiesto la efectividad de los protocolos implementados, que están diseñados para abordar cuestiones de conducta y necesidades emocionales de los estudiantes. En este sentido, la introducción de psicólogos educativos en las etapas de secundaria, bachillerato y formación profesional tiene como objetivo brindar soporte a los alumnos y corregir comportamientos inadecuados de manera proactiva.
La Conselleria también está explorando nuevas iniciativas para elevar el estatus del docente en el ámbito social y educativo, buscando garantizar que los estudiantes se comporten de manera adecuada, y así equilibrar la prevención de conductas problemáticas con el respaldo a los educadores.
El conseller destacó que, a pesar de los incidentes aislados, la gran mayoría de los alumnos exhibe un comportamiento ejemplar, y enfatizó la capacidad del sistema actual para enfrentar dificultades específicas con eficacia.
Un informe de la Conselleria reveló que durante el año 2025 se registraron 79 protocolos de notificación de agresiones hacia el personal docente, de los cuales 17 fueron clasificados como accidentes laborales, 51 como incidentes y 11 aún no han sido catalogados debido a la falta de documentación necesaria para su clasificación precisa.