Crecen las muertes de migrantes en la ruta argelina, con 328 fallecimientos hasta mayo y un aumento de cuerpos en las costas baleares.
La ONG Caminando Fronteras ha emitido una alerta sobre la creciente crisis de desapariciones de migrantes en la ruta argelina hacia España, destacando la ineficacia de la colaboración con Argelia en la resolución de estos trágicos sucesos.
Entre enero y mayo de este año, al menos 328 migrantes perdieron la vida en su intento de alcanzar las costas españolas, una ruta que ha visto un alarmante aumento de cadáveres que llegan a las playas de Baleares, como señala el informe titulado 'Monitoreo del Derecho a la Vida en la Frontera Occidental Euroafricana'.
Este informe, elaborado por la organización durante los primeros cinco meses de 2025, estima que un total de 1.865 personas han muerto en su travesía hacia España, con 328 de esos fallecimientos ocurriendo en la ruta argelina, donde Baleares se erige como uno de los destinos principales.
Caminando Fronteras denuncia que uno de los problemas más graves en esta ruta es la falta de rescates oportunos ante las alertas, así como la escasa intervención de medios aéreos que podrían identificar embarcaciones en peligro con la antelación necesaria. Esta realidad pone en evidencia una cooperación insuficiente con Argelia y la ausencia de protocolos conjuntos eficientes, lo que ha llevado a que numerosas desapariciones se queden sin respuesta.
Los datos presentados por la ONG indican que, en los primeros cinco meses de 2025, el número de cuerpos sin vida encontrados en las costas de Baleares ha incrementado notablemente, con al menos 32 cuerpos localizados hasta la fecha. Esto sugiere que varios naufragios pueden haber ocurrido relativamente cerca de la costa, donde con los recursos adecuados, la posibilidad de rescatar a las víctimas podría haber sido mayor.
La situación ha suscitado preguntas sobre por qué no se actuó a tiempo para localizar y rescatar a estas personas, a pesar de las alertas recibidas, como asegura la organización. Además, han identificado un cambio significativo en el perfil de los migrantes que emprenden esta arriesgada travesía, con un aumento notable de ciudadanos somalíes entre ellos.
El informe enfatiza que este cambio requiere una comprensión más profunda de las dinámicas migratorias que afectan a África, donde confluyen crisis políticas, estructuras de violencia y desplazamientos forzados desde el Cuerno de África y el Magreb.
La investigación se basa en el análisis de 113 casos ocurridos en la frontera occidental euroafricana durante el primer semestre del año, donde al menos 1.865 migrantes murieron, incluyendo 342 niños y 112 mujeres. Asimismo, se reportó la desaparición de 38 embarcaciones con todas sus ocupantes a bordo.
Enero se destacó como el mes más trágico, con 767 fallecimientos, seguido de febrero con 618, marzo con 261, abril con 162 y mayo con 57. En términos de víctimas, la ruta canaria continuó siendo la más mortal, con 1.482 muertes, seguida por la argelina, el Estrecho y la ruta de Alborán.
Caminando Fronteras ha señalado que, aunque las cifras de este año han mostrado una leve disminución en comparación con el mismo periodo del año pasado, el hecho de que las desapariciones se mantengan a un nivel elevado revela un patrón de mortalidad "invisible". Helena Maleno, coordinadora de la investigación, ha subrayado la necesidad de seguir exigiendo a los gobiernos que prioricen la protección de la vida humana sobre las políticas de control migratorio.
El informe también identifica que las políticas restrictivas de migración y la disminución de los estándares de protección en el mar han estado en el centro del 47% de las tragedias analizadas. Además, menciona otros problemas como la falta de activación de operativos de búsqueda, desigualdades en la aplicación de protocolos de protección, la coordinación inadecuada entre países, y las malas condiciones en las que muchas embarcaciones zarpan.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.