PALMA, 30 de diciembre.
El Ayuntamiento de Sant Llorenç des Cardassar ha iniciado una investigación para identificar familias que puedan estar en situación de vulnerabilidad tras el incendio que tuvo lugar en Sa Coma. Esta acción es parte de un esfuerzo más amplio para asegurar el bienestar de los afectados.
Jaume Soler, el alcalde de Sant Llorenç, comunicó este martes a Europa Press que un técnico de Servicios Sociales ha comenzado a contactar a las personas afectadas. El objetivo es abordar cada caso de manera individual para determinar si alguna familia se encuentra en riesgo tras el incidente.
El primer edil enfatizó que, si se encuentran familias en precariedad, se les ofrecerá asistencia a través de los servicios sociales municipales o la administración pertinente. Esta medida busca mitigar el impacto del fuego en la vida de los ciudadanos afectados.
Es importante recordar que el sábado se desató un incendio en el sótano de un edificio en la calle Ficus de Sa Coma, donde comenzó en un vehículo híbrido estacionado en un aparcamiento subterráneo. Este incidente llevó a la evacuación de alrededor de 50 residentes de un edificio que resultó notablemente afectado.
Entre los evacuados, 26 personas, representando a nueve familias, fueron realojadas en apartamentos turísticos. El Ayuntamiento se ha comprometido a financiar su estancia hasta el 2 de enero, mientras que otros vecinos lograron encontrar apoyo con familiares y amigos.
El Ayuntamiento continúa negociando con los propietarios de los apartamentos para que las familias que necesiten más tiempo puedan permanecer allí hasta que puedan regresar a sus hogares. Sin embargo, cada familia deberá gestionar su situación directamente con los propietarios y sus compañías de seguros después de la fecha límite establecida.
En un esfuerzo por evaluar los daños, el perito del seguro visitó el lugar el lunes para valorar la magnitud de lo sucedido. La visita es parte de un proceso que pretende garantizar que se tomen las medidas adecuadas para recuperar la normalidad.
Actualmente, los residentes del edificio más afectado no pueden regresar a sus hogares debido a la falta de suministro eléctrico y de agua. La instalación eléctrica, que se comparte con otro bloque de viviendas, sufrió importantes daños por el incendio y debe ser reemplazada para prevenir futuros incidentes.
No obstante, los inquilinos tienen acceso a sus viviendas para recoger objetos personales, ya que no hay riesgo de colapso tras las medidas de refuerzo realizadas por los técnicos del Ayuntamiento, según aclaró el alcalde.
Sin embargo, el acceso al aparcamiento sigue restringido. La Guardia Civil, a través de su unidad de Policía Judicial en Manacor, continúa investigando el siniestro y su posible origen.
Aunque no se han presentado hipótesis concretas, se está indagando en busca de evidencias que puedan indicar si el fuego fue provocado, lo que implicaría rastrear el garaje desde donde se propagarón las llamas.
Por su parte, los residentes del otro bloque de pisos experimentaron un corte de luz de aproximadamente dos horas mientras se realizaban las investigaciones. Sin embargo, el suministro fue restablecido gracias a alternativas en el sistema eléctrico, permitiendo que estos vecinos retomen su vida normal.
Finalmente, el alcalde destacó que los vecinos del bloque menos afectado han podido recuperar sus vehículos del aparcamiento, ya que, aunque la instalación es compartida, su zona fue menos dañada por el fuego.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.