PALMA, 30 de diciembre.
La Dirección General de Salud Pública, en colaboración con el Servicio de Seguridad Alimentaria y Nutrición de Baleares, ha emitido unas recomendaciones esenciales para el manejo adecuado de las sobras culinarias tras las celebraciones festivas.
En un comunicado formal, la Conselleria de Salud destacó la relevancia de mantener las sobras de las comidas de manera segura y adecuada, subrayando que esto no solo contribuye a reducir el desperdicio alimentario, sino que también evita potenciales riesgos sanitarios asociados a una mala conservación.
Las pautas indican que si se planea consumir las sobras al día siguiente, estas deben ser almacenadas en recipientes limpios y herméticos en el refrigerador. Si la idea es guardar los alimentos para un uso futuro, es aconsejable congelarlos, evitando dejar los platos cocinados a temperatura ambiente por más de dos horas.
Asimismo, sugieren dividir las sobras en porciones más pequeñas, lo que no solo facilita su posterior consumo, sino que también reduce la necesidad de recalentamiento, un proceso que puede afectar la calidad del alimento. Los productos perecederos, como carnes, pescados y verduras, deben ser almacenados en la parte inferior del frigorífico para optimizar su conservación.
Respecto a la congelación, se recomienda que las sobras se congelen a una temperatura mínima de -18ºC, idealmente en pequeñas cantidades. Además, es importante etiquetar los recipientes con el nombre del alimento, la fecha de congelación y el número de raciones, evitando ocupar el congelador en exceso para permitir la adecuada circulación del aire frío.
Finalmente, el Servicio de Seguridad Alimentaria advierte sobre ciertos signos que pueden denotar un posible fallo en la cadena de frío, tales como la presencia de cristales de hielo, bloques compactos o envases deteriorados. Estas señales son cruciales para garantizar la seguridad de los alimentos almacenados.
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