PSIB critica a García por desmantelar servicios de Son Espases, mientras la consellera responde que "confunde deseos con hechos".
La consellera de Salud, Manuela García, ha respondido con firmeza a las acusaciones de la diputada del PSIB, Patricia Gómez, quien la ha señalado por supuestos recortes en el servicio de arritmia del Hospital Son Espases. García ha enfatizado que la crítica del PSIB es una confusión entre "anhelo y realidad".
Durante la sesión de control al Govern en el Parlament, la consellera ha subrayado que hoy se ha incorporado una nueva cardióloga a la plantilla, al mismo tiempo que se están implementando tecnologías de vanguardia en el área, lo que refuerza la atención médica.
Por su parte, Gómez ha denunciado que el Gobierno está erosionando los derechos de los pacientes, argumentando que la calidad de la sanidad está en declive. García no ha dudado en recordar que Gómez fue responsable de Salud en el anterior mandato y que su gestión no fue efectiva. “Generaron descontento en la Atención Primaria y favorecieron la privatización, al mismo tiempo que permitieron que se malgastaran millones en un escándalo de corrupción, dejando a los profesionales desprotegidos", declaró la consellera.
Además, ha señalado que uno de los principales desafíos que enfrenta su departamento es la situación de la empresa pública Gsaib, que, según afirmó, fue abandonada por el antiguo gobierno. La consellera criticó que el enfoque del Pacte fue transformar Gsaib en una simple empresa de contratación y anunció que pronto se llevará a cabo una regularización de salarios para su personal, de acuerdo con los estándares de los empleados públicos.
Por otro lado, la diputada del PSIB, Irantzu Fernández, ha manifestado su preocupación por la gestión actual de Gsaib, señalando que cada día surgen nuevas denuncias respecto a la situación de los trabajadores en la empresa pública, lo que refleja una creciente descontento en su interior.