La dictadura franquista en Baleares se enmarca dentro del contexto más amplio de la Guerra Civil Española y la posterior dictadura que se instauró en España. Tras la victoria de las fuerzas franquistas en 1939, se estableció un régimen autoritario que se mantuvo en el poder hasta la muerte de Francisco Franco en 1975. Durante este período, Baleares también se vio afectada por las políticas represivas y el control ejercido desde el gobierno central en Madrid.
Uno de los aspectos más destacados de la dictadura franquista en Baleares fue la represión política y social que se ejerció sobre la población. Se estableció un fuerte control sobre las actividades políticas y sindicales, con la persecución y represión de cualquier forma de disidencia. Se crearon comisiones depuradoras para identificar y castigar a los simpatizantes del bando republicano, lo que llevó a la detención, tortura y ejecución de numerosas personas.
La dictadura franquista también tuvo un fuerte impacto en la economía y la sociedad de Baleares. Se llevó a cabo una política de autarquía que limitaba las importaciones y favorecía la producción nacional, lo que provocó escasez de productos y un empeoramiento de las condiciones de vida de la población. Además, se impulsaron políticas represivas en el ámbito cultural y lingüístico, con la imposición del castellano como única lengua oficial y la censura de cualquier manifestación cultural que no se ajustara a las directrices del régimen.
A pesar de la represión, en Baleares también hubo muestras de resistencia y oposición al régimen franquista. Se organizaron sindicatos clandestinos y se llevaron a cabo huelgas y movilizaciones obreras en protesta por las condiciones de trabajo y la represión política. Además, hubo grupos de resistencia armada que lucharon contra el régimen desde la clandestinidad, como los maquis en la Sierra de Tramuntana.
Los trabajadores de Baleares se organizaron en sindicatos clandestinos para luchar por sus derechos laborales y protestar contra las condiciones de trabajo impuestas por el régimen. Se llevaron a cabo huelgas y movilizaciones que fueron duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad del Estado.
En la Sierra de Tramuntana, en Mallorca, tuvo lugar una importante actividad de la resistencia armada contra el régimen franquista. Los maquis, grupos de guerrilleros antifranquistas, llevaron a cabo acciones de sabotaje y lucha armada contra las fuerzas del régimen. Aunque fueron duramente perseguidos y algunos de sus líderes fueron capturados y ejecutados, su lucha simbolizó la resistencia al autoritarismo franquista en Baleares.
Con la muerte de Franco en 1975, se inició un proceso de transición hacia la democracia en España. En Baleares, este período de transición estuvo marcado por la reivindicación de los valores democráticos y el reconocimiento de las víctimas de la represión franquista. Se crearon asociaciones de memoria histórica y se llevaron a cabo iniciativas para recuperar la memoria de aquellos que sufrieron la represión del régimen.
Uno de los aspectos más importantes de la transición democrática en Baleares fue el reconocimiento de las víctimas de la represión franquista. Se llevaron a cabo actos de homenaje y reconocimiento a aquellos que sufrieron la represión del régimen, y se impulsaron iniciativas para preservar la memoria de los acontecimientos ocurridos durante la dictadura.
El legado de la dictadura franquista en Baleares sigue presente en la sociedad actual. A pesar de los avances democráticos y los esfuerzos por recuperar la memoria histórica, todavía persisten heridas abiertas y reivindicaciones pendientes. La lucha por la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas de la represión franquista continúa siendo un desafío para la sociedad balear.