BBVA proyecta un crecimiento del 2,6% para la economía de Baleares en 2023 y del 2% para 2027.
PALMA, 25 de marzo.
Las proyecciones económicas para las Islas Baleares apuntan a un crecimiento del PIB del 2,6% este año y un 2% para 2027, según lo informado por BBVA Research, lo que muestra una mejora respecto a estimaciones anteriores.
En particular, se espera que el impulso de la economía balear en 2026 provenga del aumento en las exportaciones de servicios, tanto del sector turístico como de otros ámbitos, además de un efecto "refugio" que atrae a inversores y consumidores en un contexto de inestabilidad financiera global.
Sin embargo, para 2027, las expectativas indican que el crecimiento se moderará. Esto se debe en parte a una normalización en la actividad turística y a las limitaciones inherentes al crecimiento sostenido de la economía insular.
En lo que respecta a la generación de empleo, se prevé que en 2024 habrá un aumento más moderado, con un crecimiento del 1,6% en el número de puestos de trabajo en el archipiélago.
A nivel nacional, BBVA Research sostiene que para España se mantiene una proyección de crecimiento del 2,4% en 2026, respaldada por un incremento en el consumo privado y el fortalecimiento de las exportaciones de servicios no turísticos.
Además, el consumo por parte de no residentes podría estar favorecido por las actuales tensiones geopolíticas, lo que beneficiaría particularmente a las islas, al Mediterráneo y a Madrid, estimulando la actividad económica.
Para 2027, el servicio de estudios de BBVA anticipa una revisión del PIB al alza en cuatro décimas, alcanzando así el 2,4%. Este crecimiento será impulsado por la recuperación de la industria y un aumento significativo en las exportaciones de bienes, en un contexto de estabilización de los precios del petróleo y un incremento en la demanda de gasto público por parte de Europa.
Este dinamismo adicional beneficia sobre todo a aquellas comunidades del norte con una mayor base industrial, que podrían superar la media de crecimiento, mientras que las islas enfrentan el desafío de una normalización del turismo y el agotamiento de su capacidad de expansión económica.