Baleares necesita 1.000 agentes más para frenar la escalada de inseguridad
Los delitos en Baleares aumentan un 25% y el Gobierno no refuerza las fuerzas de seguridad.
Este verano, los robos, delitos violentos y tráfico de drogas crecen sin control en las calles de las Islas, y la policía no tiene suficientes agentes para responder.
La falta de personal provoca que las policías locales tengan que asumir funciones que no les corresponden, dejando a los ciudadanos cada vez más desprotegidos.
Para quienes vivimos aquí, esto significa sentirnos menos seguros en nuestras calles, en nuestros barrios y en nuestros hogares. La sensación de vulnerabilidad crece, y la impunidad se instala.
¿Qué podemos hacer? Exigir al Gobierno que refuerce las plantillas policiales y que tome medidas para frenar esta ola de delitos. La seguridad no es un lujo, es un derecho básico.
Si no actuamos ahora, la situación puede empeorar, y las calles que tantas veces hemos disfrutado con tranquilidad, podrían convertirse en zonas de riesgo. Es hora de que los afectados tomemos la iniciativa y reclamemos soluciones reales.