El ambiente político en el Parlament se ha tensado con el anuncio del grupo de Vox, que adelantó su rechazo a la convalidación del techo de gasto. Mientras, el Partido Popular (PP) se muestra pesimista, considerando que la situación está prácticamente perdida "a menos que ocurra un milagro".
Los portavoces de ambos partidos, Manuela Cañadas de Vox y Sebastià Sagreras del PP, abordaron el tema durante sus conferencias de prensa antes del pleno donde se discutirá la convalidación. Cañadas destacó que las negociaciones han sido escasas, limitándose a una sola reunión la semana anterior, y dejó entrever su frustración por la falta de interés del PP en avanzar en el diálogo.
Cañadas insistió en su disposición para seguir negociando, pero subrayó la necesidad de escuchar propuestas serias por parte del PP. “No podemos permitir que se nos tomen el pelo, necesitamos claridad en lo que buscan”, expresó, haciendo hincapié en que Vox no debería ser quien asuma la responsabilidad exclusiva de instar al diálogo.
La diputada acusó al Govern y al PP de desinformar al público al afirmar que han cumplido con el 90% de sus acuerdos con Vox y negó la realidad de sus requerimientos en torno al techo de gasto. “Saben perfectamente qué pedimos, así que no nos engañen”, subrayó, criticando también la campaña constante del PP en lugar de centrarse en la gobernanza).
En un pronóstico claro, Sagreras admitió que en ese momento no contaban con los votos necesarios para la aprobación del techo de gasto y que, salvo un cambio inesperado, lo más probable es que no pasara. Recordó que la semana pasada ya se cerraron las puertas a un acuerdo con el PSIB por su negativa a apoyar los presupuestos del futuro.
A pesar de esto, Sagreras mencionó que continuaron las conversaciones con Vox, aunque lamentó que la propuesta escrita que se había comprometido a enviar no había llegado. Con un toque de ironía, se refirió a esta situación como un “ghosting” para ilustrar su descontento con el proceso de negociación.
Aun así, el portavoz del PP no descartó intentar nuevas reuniones durante el día, mostrando un leve optimismo hacia la posibilidad de alcanzar algún tipo de acuerdo. “Aunque las cosas no se ven bien, siempre hay un rayo de esperanza”, concluyó, instando a Vox a reconsiderar su postura y abstenerse para permitir que avanzara el techo de gasto.
Por otra parte, los líderes de PSIB y MÉS per Mallorca, Iago Negueruela y Lluís Apesteguia, respectivamente, criticaron la falta de intención del Govern para favorecer el techo de gasto, argumentando que las negociaciones no han sido reales y todo parece indicar que su objetivo es evitar la aprobación.
Negueruela subrayó que el PSIB ha ofrecido propuestas económicas que deberían alinearse con los objetivos del Ejecutivo, como la modificación de impuestos, pero lamentó la falta de voluntad por parte del PP. Apesteguia llegó a calificar el próximo debate como “teatro”, sugiriendo que, independientemente de su desarrollo, no serviría realmente a los intereses de la ciudadanía.
Sin embargo, afirmó que la posible anulación del techo de gasto y la prórroga de los presupuestos de este año no tendrían un impacto negativo en los servicios públicos, matizando que un aumento de gasto no es necesariamente positivo sino que depende de su aplicación. El techo de gasto propuesto para 2026, que fue aprobado el pasado mes, ronda los 6.924,4 millones de euros, lo que representa un incremento significativo respecto al año en curso.
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