24h Baleares.

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Las posturas de Vox, la izquierda y el Govern de Prohens chocan en torno a la libertad de elección de lengua y el presupuesto.

Las posturas de Vox, la izquierda y el Govern de Prohens chocan en torno a la libertad de elección de lengua y el presupuesto.

Vox condiciona su apoyo al techo de gasto a la elección de lengua en la enseñanza, mientras la izquierda ofrece sus votos si Prohens aparca la propuesta de los de Abascal.

PALMA, 24 Oct.- La libre elección de lengua y el techo de gasto han centrado este martes el pleno del Parlament, donde estas cuestiones han servido como estrategia de presión al Govern de Marga Prohens por ambos flancos, desde la izquierda y desde sus socios de investidura.

Estos dos asuntos han ido de la mano desde que el pasado martes 17 de octubre el Govern no lograra aprobar el techo de gasto para 2024, al votar en contra los ocho diputados de Vox.

Esa negativa vino precedida de una proposición no de ley de los de Santiago Abascal sobre la libre elección de lengua en la enseñanza, una cuestión recogida en el acuerdo de investidura de Prohens. En los últimos días, Vox ha dejado claro que supeditan su apoyo al techo de gasto a tener "la certeza" de que los presupuestos serán "apropiados" para cumplir con la libre elección de lengua.

Una semana después de aquel choque, la Sala de las Cariátides del Parlament ha sido el escenario donde se ha hecho patente la tensión política en Baleares, mientras las divergencias entre PP y Vox continúan sin una resolución clara. En la sesión de control al Govern las preguntas que no versaran sobre la coyuntura entre los dos partidos han sido una excepción en el orden del día, y tanto PSIB como MÉS, así como Vox, han aprovechado sus intervenciones para agitar este asunto.

Los acuerdos de investidura recogían la libre elección de lengua sin un calendario concreto, pero desde Vox defienden que cumplir el pacto pasa por "negociar continuamente durante toda la legislatura".

La semana pasada, el PP presentó enmiendas a la proposición de Vox --una iniciativa no legislativa, sin efectos jurídicos inmediatos-- sobre la libre elección de lengua, introduciendo diferentes matices, pero lo hizo fuera de plazo y el PSIB vetó que pudieran tenerse en cuenta. Entonces, el PP se abstuvo en la propuesta de Vox y a continuación ellos votaron en contra del techo de gasto avisando al PP de que es "importante cumplir con la palabra dada".

"Su actitud nos impide ser socios y nos deja en la oposición", ha sido la advertencia lanzada este martes por la diputada de Vox Manuela Cañadas al conseller de Educación, Antoni Vera, del que cuestiona que tenga "intención alguna de instaurar la libre elección de lengua".

A su lado, el diputado Agustín Buades también se ha referido a esta polémica en una pregunta sin relación directa con el tema --sobre la actividad del IbDona--, un gesto que no ha gustado nada a la consellera de Asuntos Sociales, Catalina Cirer. "Consellera, ahora que no nos escucha nadie: sus políticas sociales se podrán llevar a cabo si hay presupuestos generales; habrá presupuestos si hay techo; y habrá techo si el sr. Vera nos garantiza el calendario de cuándo y cómo se va a llevar a cabo la libre elección de lengua en todas las etapas educativas en esta legislatura". Cirer ha considerado que estas palabras constituían "una amenaza clara y contundente".

Además, Vox discute ya no sólo la calendarización, sino que pone sobre la mesa la manera de ejecutar la libre elección de lengua. La portavoz, Idoia Ribas, ha argumentado en su pregunta a Prohens que "hay aulas y profesores más que suficientes para dos líneas, una en catalán y otra en castellano, ahora sólo falta que haya voluntad política".

Por su parte, el conseller ha confirmado que elaborará un plan de actuación para implantar la libre elección de lengua en el próximo curso en infantil y extenderlo al resto de etapas dentro de la legislatura, que era el planteamiento original del PP.

Cabe señalar que el documento para la investidura firmado por las dos fuerzas también comprometía a Vox a no presentar ninguna enmienda a la totalidad a los presupuestos, si bien las consecuencias prácticas de tumbar el techo de gasto son, en esencia, las mismas, porque impiden aprobar las nuevas cuentas y abocan a una prórroga.

Mientras, los portavoces de PSIB, MÉS per Mallorca y MÉS per Menorca han ofrecido a Prohens los votos de la izquierda para sacar adelante el techo de gasto con la condición de aparcar la propuesta de Vox de "segregación lingüística".

El portavoz socialista, Iago Negueruela, sugería a Prohens que "la semana que viene podría aprobar el techo de gasto" si pacta con el PSIB. El diputado ha indicado que este lunes llamó por teléfono al conseller de Hacienda, Toni Costa, y por "primera vez" no le respondió.

Desde MÉS per Mallorca, el portavoz, Lluís Apesteguia, ha reprochado al Govern que no intentara negociar con otros grupos para asegurar el techo de gasto, recordando de nuevo este martes que podría contar con los cuatro diputados de MÉS a cambio de "dejar de mercadear con la lengua". Para Prohens, este ofrecimiento es "de cara a la galería".

El diputado de MÉS per Menorca Josep Castells, del Grupo Mixto, ha ofrecido también sus dos votos, preguntando a Prohens "hasta cuándo" podrá "presumir" de "no haber cedido al chantaje de Vox y haberse mantenido fuerte", "porque el techo de gasto se tendrá que aprobar".

En la sesión, Prohens se ha mostrado "consciente" de que gobierna en minoría y ha asegurado no tener "miedo" al diálogo. En las elecciones de mayo el PP obtuvo 25 escaños, al que se suma el diputado de Sa Unió --una coalición que integran el PP y Compromís per Formentera--. Frente a los 24 que sumaba conjuntamente la izquierda, para su investidura era necesario negociar con Vox para conseguir, al menos, una abstención.

En junio Vox y PP alcanzaron un acuerdo programático de 110 puntos que permitiría a Prohens formar un gobierno sin Vox en el Consolat de Mar. De hecho, entre los pactos entre ambas formaciones a lo ancho del país, el de la balear ha sido el único gobierno en solitario con apoyo externo por parte de Vox.

Una de las primeras medidas que adoptó el Govern en cumplimiento de esa hoja de ruta fue la de volver a considerar el catalán como mérito, en lugar de un requisito, en la sanidad pública.

Con todo, Vox reclama extender esta medida a toda la función pública en general, mientras desde el Govern, sin descartarla, le restaban urgencia: según el vicepresidente, Antoni Costa, la medida no tiene "relevancia a corto plazo". En un desayuno informativo de Europa Press en Madrid, la presidenta Prohens apuntó que es necesario