PALMA, 18 de enero.
El gobierno balear ha tomado una postura clara al enviar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un conjunto de alegaciones en respuesta al nuevo Reglamento europeo que regula el control pesquero. Además, el director general de Pesca, Antoni M. Grau, tiene previsto asistir a una manifestación que se llevará a cabo este lunes en Palma, en solidaridad con los pescadores de las Islas Baleares.
En un comunicado, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural anunció que ha realizado un documento de objeciones dirigido al Ministerio, específicamente contra las exigencias relacionadas con el Diario Electrónico de Abordo (DEA), consideradas por el sector pesquero como impracticables para las particulares condiciones de la flota costera mediterránea.
Las alegaciones, presentadas por la Dirección General de Pesca, resaltan que "la flota balear opera mayormente en jornadas de menos de 12 horas, con salidas diarias desde y hacia el puerto base, así como la comercialización inmediata de las capturas por medio de las lonjas”. En este contexto, el Govern argumenta que "el sistema vigente ya proporciona un control digital en tiempo real de las capturas y su trazabilidad", lo que torna innecesaria la nueva exigencia de notificar con cuatro horas de anticipación la llegada al puerto, una medida que definen como "desproporcionada".
El documento entregado al Ministerio también enfatiza la diversidad biológica del Mediterráneo, que provoca que las embarcaciones desembarquen cantidades reducidas de diversas especies, complicando significativamente el cumplimiento del DEA. Se advierte, además, que la obligación de detenerse en el mar o en la entrada del puerto para clasificar las capturas y registrar datos "incrementa el consumo de combustible" y puede representar un "riesgo" para la seguridad en alta mar.
El director general de Pesca, Antoni M. Grau, participará en la manifestación programada para las 11:00 horas en la lonja de Palma como una muestra de apoyo hacia los pescadores baleares, un gesto que subraya la posición del Govern de respaldar al sector pesquero.
Grau afirmó que “el Govern respalda al sector pesquero y aboga por una normativa que refleje la realidad de nuestra flota”. A su juicio, “no se pueden permitir decisiones provenientes de Bruselas que ignoren las peculiaridades del Mediterráneo y, a su vez, amenacen la sostenibilidad económica y social de un sector clave para nuestras islas”.
Con estas alegaciones, el gobierno balear ha solicitado formalmente al Ministerio que se prevean excepciones para la flota costera que comercializa el mismo día y que se mantenga la obligación de presentar el DEA antes de desembarcar, “sin imponer plazos estrictos” que no se adapten a las operaciones del sector.
Asimismo, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural se compromete a seguir trabajando en estrecha colaboración con las cofradías y federaciones de pescadores, para defender sus intereses ante las instituciones estatales y europeas, con el fin de “asegurar un futuro sostenible para la pesca en Baleares”.
Por otra parte, el gobierno también ha mostrado su apoyo a los pescadores recreativos, quienes también sienten el impacto de las nuevas exigencias del Reglamento de Control, especialmente en lo que respecta a la declaración de capturas.
“La pesca recreativa es parte integral del tejido social y cultural balear, y es fundamental que la regulación sea justa y clara, sin penalizar una práctica que se realiza de manera responsable. Para una gestión eficiente de las especies, es crucial tener acceso a la información sobre las capturas de la pesca no profesional, colaborando con los propios pescadores y evitando una postura inquisitiva”, concluyó Grau.
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