PALMA, 3 de diciembre.
Ante el reciente brote de peste porcina africana (PPA) que ha surgido en Cataluña, el Govern de las Islas Baleares ha decidido intensificar el monitoreo y las medidas de bioseguridad en el archipiélago. Esta decisión fue confirmada por Fernando Fernández, director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, quien participó en un encuentro del Comité Rasve para discutir la situación del brote en jabalíes en territorio catalán.
Durante la reunión, se ofrecieron actualizaciones sobre la evolución de la enfermedad, que ha presentado un tercer foco en Cerdanyola del Vallès, el cual se encuentra bajo vigilancia estricta desde el 28 de noviembre. La colaboración entre la Generalitat y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha sido clave para la actuación rápida y efectiva ante esta situación sanitaria.
Fernández expresó su confianza en las capacidades de las autoridades para manejar este brote de manera que no se propague más allá de la comarca afectada. Sin embargo, también subrayó la necesidad de mantener una postura cautelosa respecto a la PPA, dado que su entrada en el país representa un desafío a largo plazo, con un periodo de vigilancia superior a un año una vez detectado el último caso.
El servidor público anunció un plan intensivo de vigilancia que abarcará todo el territorio balear y que ya ha comenzado a implementarse. En las primeras horas tras la identificación del brote, se inspeccionaron las 39 granjas de porcino en la zona de restricción, todas ellas arrojaron resultados negativos.
Las medidas de control se enfocarán en los movimientos de animales destinados a cría y sacrificio procedentes de Cataluña. Se han rastreado los movimientos de porcino en los últimos doce meses, especialmente aquellos reportados en noviembre, con el fin de verificar las prácticas de bioseguridad en los mataderos y otros puntos críticos.
Además, se realizará un análisis exhaustivo en las explotaciones porcinas de mayor riesgo, donde los servicios veterinarios revisarán rigurosamente las medidas de bioseguridad. El objetivo es asegurar que cada transferencia de animales se realice de acuerdo a las guías sanitarias, impidiendo que se muevan animales desde áreas restringidas.
Se enfatizará la limpieza y desinfección de los vehículos que transportan ganado, particularmente aquellos que operan en los mataderos, considerados de mayor riesgo. Según los datos de Sitran, en 2025 han ocurrido 68 envíos de cerdo para sacrificio desde Cataluña, con un total de 3.301 animales, todos provenientes de zonas no afectadas.
Las estadísticas también indican que hasta la fecha se han registrado 76 movimientos de animales vivos hacia Baleares, cumulando 2.118 ejemplares, con el último reporte realizado el 7 de noviembre, igualmente desde áreas no impactadas por el brote.
Las guías de movimiento se están revisando minuciosamente, y algunos operadores han decidido suspender temporalmente sus envíos programados ante la incertidumbre de la situación. Fernández aclaró que, a pesar de las circunstancias, no se puede prohibir la entrada de animales que cumplen con las regulaciones sanitarias vigentes, siempre que no provengan de áreas bajo restricción oficial.
Sin embargo, la Conselleria ha asegurado que supervisará cuidadosamente cada documento de validación para proteger la salud del ganado. En cuanto a la actividad ganadera local, los datos del año 2024 revelan que se sacrificaron un total de 19.556 cerdos de engorde, 901 cerdos adultos y 67.705 lechonas, lo que resalta la importancia del sector porcino en la economía de las islas.
Desde el Gobierno también se ha transmitido un mensaje de calma a los ganaderos y la población en general. La peste porcina africana, que no impacta la salud humana, será gestionada con rigor para asegurar la continuidad y la salud del sector. Las medidas de vigilancia y bioseguridad están firmemente establecidas para proteger tanto la sanidad animal como la tranquilidad de la ciudadanía en las Baleares.
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