El delegado del Gobierno sugiere que Baleares podría reconsiderar el reparto de menores migrantes en el futuro.
Se anunció la construcción de nuevas instalaciones modulares en los puertos para la asistencia temporal de migrantes, sin embargo, no se contemplan más espacios de acogida en este momento.
Alfonso Rodríguez, delegado del Gobierno en Baleares, cuestionó la eficacia del despliegue de Frontex, planteando interrogantes sobre el verdadero objetivo de "blindar fronteras" en el mar y cuántas embarcaciones serían necesarias para ello.
Desde Palma, el 9 de agosto, Rodríguez alertó sobre la posibilidad de que en un futuro próximo, el archipiélago se vea obligado a solicitar el traslado de menores extranjeros no acompañados a otras comunidades autónomas, a pesar de su actual negativa a acoger a 49 de ellos que provienen de Canarias.
En una entrevista con Europa Press, el delegado advirtió a la presidenta del Govern, Marga Prohens, sobre las implicaciones de recurrir al Tribunal Constitucional por lo que considera una "solución estructural" frente a los desafíos de la acogida de estos menores.
"Le he advertido sobre las implicaciones de llevar esta situación a un contencioso, ya que podría llegar a necesitar esa solución para su comunidad dentro de un tiempo," enfatizó Rodríguez.
De acuerdo con las estimaciones del Gobierno central, la capacidad de acogida de menores migrantes en Baleares se ha duplicado, lo que podría llevar a que se declare una contingencia migratoria, ya que se requiere al menos triplicar la capacidad actual para activar este mecanismo.
A pesar de esto, Rodríguez no se atrevió a afirmar si el Govern, que ha mostrado un fuerte rechazo a esta medida, podría llegar a cambiar de postura. Según él, lo que insinuó la nueva consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, podría interpretarse como que no sería necesario porque eventualmente pedirían ayuda a otras comunidades.
"¿Pero cómo tendría sentido pedir esa ayuda? ¿Y qué se ha hecho desde Canarias durante años?", preguntó Rodríguez, enfatizando la necesidad de abordar el fenómeno migratorio como un problema colectivo del país y poniendo en primer lugar el interés y la protección de los menores.
Durante una visita a Palma, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, advirtió sobre las repercusiones que enfrentarán las comunidades que se opongan al reparto de menores migrantes actualmente en Canarias, un comentario que Prohens interpretó como una "amenaza," algo que Rodríguez ha negado.
El delegado del Gobierno reconoció las dificultades que enfrenta Baleares al ser una de las comunidades que recibe a migrantes directamente. "Entiendo que es una tarea compleja y que se requiere un esfuerzo considerable", admitió.
Frente al aumento del flujo migratorio hacia Baleares, que ha crecido aproximadamente un 170% en lo que va del año en comparación con 2024, Rodríguez abogó por una política que se base en tres pilares esenciales.
El primero es abordar la llegada de migrantes desde una perspectiva humanitaria, con el objetivo de detener el cresimiento de muertes en la ruta entre Argelia y el archipiélago. Este año, cerca de 40 cuerpos de migrantes se han encontrado en las aguas baleares.
Además, Rodríguez destacó la necesidad de garantizar una acogida temporal, que generalmente no excede las 36 horas, dado que alrededor del 90% de los migrantes continua su trayecto tras alcanzar Baleares.
En este sentido, anunció la creación de tres infraestructuras modulares en los puertos de Palma, Ibiza y Formentera, que se destinarán a ofrecer atención a los migrantes a la espera de ser trasladados a la península.
Mientras tanto, se ha habilitado en Palma una estación marítima para que los migrantes puedan pasar la noche, evitando así que queden expuestos en la intemperie. Sin embargo, Rodríguez descartó la expansión de las alrededor de 40 plazas de acogida gestionadas por Cruz Roja en Mallorca.
El segundo pilar de la estrategia es combatir las redes de tráfico de personas que capitalizan la desesperación de quienes optan por emigrar. Hasta la fecha, se han detenido a 66 presuntos capitanes de embarcaciones en Baleares durante este año.
Rodríguez defendió el trabajo de las fuerzas de seguridad, subrayando que la detención de capitanes actúa como prevención, ya que muchos podrían no atreverse a arriesgarse si saben que enfrentarán consecuencias legales.
El tercer aspecto de la respuesta al aumento migratorio es fortalecer la colaboración con los países de origen, con el fin de minimizar la necesidad de que las personas emigren por desesperación.
Sánchez se comprometió, durante su reciente visita, a realizar un esfuerzo diplomático en los países de origen y tránsito para reducir la llegada de embarcaciones a Baleares.
Rodríguez manifestó la importancia de trabajar con países como Argelia y Sudán, tal como se ha hecho con Mauritania y Senegal, para manejar esta problemática de manera integral.
Si bien se ha solicitado un pacto urgente con el gobierno argelino, el delegado abogó por la discreción hasta que se concrete un acuerdo, explicando que se requiere un entendimiento de los equilibrios necesarios para negociar.
Finalmente, tanto el Govern como el Consell de Mallorca han solicitado el despliegue de agentes de Frontex en Baleares para afrontar la llegada de pateras, aunque sin concretar de qué manera se llevaría a cabo.
Rodríguez aclaró que los recursos de la agencia europea pueden manifestarse de diversas formas, pero insistió en que su presencia no debe asociarse con la idea de "blindar fronteras".
"¿Qué fronteras realmente podemos blindar en el mar? ¿Realmente necesitamos desplazar más barcos para evitar esto? Lo esencial es trabajar en los países de origen, combate las mafias y fomentar la estabilidad para ofrecer un futuro a sus ciudadanos," concluyó.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.